Ezeiza: los puntos grises en el protocolo de aislamiento que los pasajeros deben cumplir al llegar al país

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Más allá de las medidas decretadas y de la buena intención que expresan los viajeros, hay contacto con familiares en el aeropuerto y con los taxistas que los trasladan; la cuarentena, en duda

Alejandro Horvat

LA NACION

Los viajeros son recibidos, con abrazos, por sus familiares en Ezeiza

“Estoy esperando a Marquitos que viene de Ámsterdam”, relataba Miriam Ramírez, de 62 años, que esperaba detrás de las vallas que están a metros de la puerta desde donde salió su hijo unos minutos después en la terminal A del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Marcos vive en la capital de los Países Bajos hace cinco años y el plan era que todos se pudieran reencontrar en la ciudad, donde vive sus parientes, luego de un año sin verse. El problema es que su hermana menor se fue de vacaciones a Miami y tendría que haber regresado hace tres días, pero está varada hasta próximo aviso. “Ella no tiene fecha de regreso, una lástima, acá la estamos esperando”, se lamentaba Ramírez. Otro gran inconveniente que presenta este reencuentro es que, en teoría, tanto Marcos como su hermana deberían cumplir con un aislamiento de siete días sin estar en contacto con sus familiares.

La mañana estaba fría y los pocos vuelos que aterrizaron lo hicieron bajo una lluvia torrencial. La gran mayoría de los que llegaron al país eran argentinos radicados en el exterior, también había algunos deportistas que fueron a competir al extranjero y, por supuesto, otros que se habían ido de vacaciones o por trabajo. Al llegar, el recibimiento que ya se transformó en algo habitual por la pandemia de coronavirus: un hisopado y una espera de, al menos, 15 minutos para obtener el resultado del test. Pero, ¿qué sucede luego de firmar la declaración jurada en la que todos se comprometen a hacer un aislamiento estricto de siete días y un nuevo hisopado antes de que finalice el encierro?

En Ezeiza, los pasajeros deben someterse a un test de antígenos
En Ezeiza, los pasajeros deben someterse a un test de antígenosGerardo Viercovich

Al salir de Ezeiza, el camino de los bonaerenses y los porteños se bifurca. Los gobiernos de un lado y del otro de la General Paz impusieron reglas distintas para aquellos que regresan desde otro país. El gran interrogante es si esas medidas, pensadas para retrasar el impacto de la variante Delta del coronavirus en la Argentina, se cumplen, o no.

En el caso de los que viven en la Ciudad de Buenos Aires, el destino de los pasajeros variará según el resultado del test de antígenos. Los que den negativo tendrán que aislarse en su domicilio durante siete días y se les pide que se realicen un nuevo hisopado al finalizar el encierro. Esa última prueba de PCR es muy importante. Por ejemplo, el viernes pasado se detectó un nuevo caso de la variante Delta en la Argentina en un pasajero que se había vacunado en Miami el 5 de junio pasado, llegó al país con una PCR negativo, el test de antígenos al llegar también le dio negativo, pero a los siete días resulto ser positivo. Por eso cada paso que proponen las autoridades debe ser cumplido de manera estricta.

Si un residente en la ciudad diera positivo en el test al llegar, según informaron fuentes del gobierno porteño, deberán aislarse siete días en el hotel Presidente, y la estadía estará a cargo del pasajero. El protocolo lo estableció el Ministerio de Salud de la Nación, que además está a cargo de hacer la secuenciación genómica de esa muestra para determinar el linaje de la variante con la que se contagió el viajero. Si el resultado de la secuenciación señala que contrajo la variante delta o beta, tendrá que quedarse en el hotel durante diez días. Lo curioso es que para ir desde Ezeiza al hotel la persona deberá ir en un taxi que para proteger al conductor solo cuenta con una mampara de acrílico. En todos los casos, el gobierno de la Ciudad controlará con llamados y visitas que el aislamiento se esté cumpliendo.

Reencuentros familiares en el lobby de Ezeiza
Reencuentros familiares en el lobby de EzeizaGerardo Viercovich

Eliana Alí, de 46 años, regresó desde Panamá en un vuelo que había partido desde Toronto, Canadá. Estuvo varada allí desde el 30 pasado. “En Panamá el cónsul se apiadó de nosotros y nos ayudó a volver. Había una chica embarazada entre los varados. Allá estuvimos en un hotel cerca del aeropuerto, por suerte ya estamos de vuelta, ahora habrá que cumplir con la cuarentena”, señaló mientras se alejaba de la terminal A rumbo a su domicilio en la Capital.

Vanesa Vittor, de 36 años, llegó en el vuelo proveniente de Ámsterdam. Ella también tuvo complicaciones para llegar al país, porque le suspendieron dos veces el vuelo. Vive en Europa hace 2 años y volvió para visitar a familiares y amigos. Sabe que primero debe aislarse y, para eso, va a pasar unos días en un hotel porteño. “Me voy a un hotel en Palermo, porque es el único lugar seguro que tengo, sino me tengo que ir a la casa de mis padres, pero claramente me da miedo ir ahí por si me contagié en algún lado, aunque ya estoy vacunada. Luego del aislamiento me mudaré para estar con ellos que hace mucho no los veo”.

En cuanto a los bonaerenses que regresen, todos, independientemente del resultado del test, deberán ir a un hotel, que también será abonado por el pasajero. Aquellos que den negativo en el test de antígenos deberán ir durante tres días a un hotel y para los cuatro restantes podrán trasladarse a su domicilio. También deberán hacerse una PCR una vez terminado el aislamiento. Pero, si este último diera positivo, deberán seguir en cuarentena, al igual que sucede en la ciudad, de siete a diez días dependiendo de la variante con la que se hayan contagiado. Hay ocho hoteles para elegir según la ubicación que le convenga a cada uno. Ese listado el pasajero lo encontrará en la declaración jurada que firma al ingresar al país. El traslado hacia el hotel también está a cargo del pasajero, es decir, cada uno va por su cuenta.

En la Provincia también controlan con visitas y llamados telefónicos, pero si detectan que alguien está incumpliendo el aislamiento le puede caber una multa de hasta 4.000.000 de pesos.

Antes de que el presidente, Alberto Fernández, renovara el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que acotó el ingreso de pasajeros a 600 por día, según la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) en la última semana de junio el 32% de los que regresaron del exterior no respetaron el requisito de cuarentena obligatoria.

Ahora, faltan dos días para que venza la decisión administrativa 643/2021, que dispuso el cupo de ingreso de pasajeros internacionales. Las líneas aéreas aún no cuentan con los vuelos aprobados por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para después del 12 de julio. Según indicaron fuentes de la ANAC la estrategia para repatriar a los argentinos se basa en el “diálogo” con la aerolíneas para ver en dónde hay más pasajeros varados y de eso modo irán disponiendo los vuelos.

Alejandro Horvat

FUENTE: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/ezeiza-los-puntos-grises-en-el-protocolo-de-aislamiento-que-los-pasajeros-deben-cumplir-al-llegar-al-nid07072021/


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